Al contemplarte recuerdo el anhelo de mi corazón. Sé que quiero para mi. ¡Oh Dios sólo tu me lo puedes conceder! Tu belleza es única e inspira estas palabras.
Asi como la ola da contra las rocas, así quiero darte duro contra el suelo. Tomarte por detrás y que resuenen nuestros cuerpos. Al compás de las olas, y duro contra las rocas. Tengamos intimidad salvaje y natural entre tu y yo. Búscame cómo la ola busca la orilla, y me derramaré en ti cómo el agua recorre la superficie de la roca.